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Historia

Tormenta

Mientras tanto, en la habitación personal del rey Eliar, dentro del castillo negro; la situación se encontraba en la más absoluta calma. Ya no se escuchaban los estridentes gritos de guerra que provenían del exterior, y desde dos de los cuatro enormes ventanales de la habitación, se podía visualizar una enorme nube negra que sobrevolaba todo el reino y amenazaba con provocar una apoteósica tormenta en él.

Cinco personas se encontraban en la alta habitación del rey, entre ellos, el propio rey Eliar, que estaba atado y amarrado en una de las esquinas del fondo de la habitación, totalmente inconsciente y severamente magullado. Taiki estaba en la misma situación, solo que ya no se encontraba inconsciente y estaba posicionado algo más cerca de las otras tres personas; todas ellas miembros de la CDC, entre los que se encontraba Melt, comandante de diplomacia y Sen Yaku, comandante de comercio, que estaba bastante herido por su anterior combate contra Taiki y Ray Hogan. El último individuo en la habitación se trataba de Heil Habbels, líder de la CDC, que estaba sentado en el trono del reino y le había arrebatado la corona a Eliar, auto proclamándose el nuevo rey de Trezna tras la aplastante victoria de su ejército. 

—Uffufufuufu... ¡Qué día tan tedioso! —Exclamó Heil desde el trono.

—¿Por qué lo dice, señor? —Preguntó Melt.

—Querida, mira tras ese ventanal —le aconsejó Heil—, ¡observa esa horrible nube negra de ahí arriba! ¡Su  mera existencia es una noticia terrible! ¡Tapa el brillante sol del día de mi nombramiento! Pensaba que el día en que finalmente me convirtiese en rey de este inmundo reino sería un día más alegre y menos aburrido, pero no hay diversión alguna en esta espantosa y cerrada habitación, puedo sentirlo, puedo sentir cómo mis neuronas se agarrotan debido al intenso hastío que me rodea...

—¿Le traigo otra copa de vino?

—Que sean dos —apuntó Heil—, parece que nuestro invitado se ha despertado.

—...

—¿Hm? —Se extrañó Heil mirando a Taiki—. Parece que a nuestro invitado no le apetece abrir los ojos... ¡Sen!

De repente, Sen Yaku, que estaba al lado del encadenado Taiki, le asestó varios fuertes golpes en la cabeza para que despertase.

—¡¿ES QUE NO ESCUCHAS A HEIL-SAMA!? ¡¡¿ACASO LE ESTÁS IGNORANDO!!? —Preguntó visiblemente sobresaltado Sen Yaku.

—Tranquilo Sen, no es necesario ser tan brusco, hay que tratar bien a los invitados —dijo Heil.

—Su copa de vino, señor —dijo Melt mientras le entregaba la copa.

—Gracias, querida —contestó—, acércasela a Sen para que pueda dársela al chico, sus brazos están encadenados con esposas de kairoseki, no podrá beber sin ayuda.

—Uffufufu... Dime, chico, ¿cómo te llamas?

—Taiki —contestó de malas maneras mientras rechazaba la copa de vino que Sen intentaba que bebiese.

—Bien, dime Taiki, ¿qué os trae a ti y a tu tripulación a este azaroso reino?

—T-t-taiki-san... —dijo cambiando de actitud Sen—, ¿por qué no quieres beber?

—Eso a ti no te importa —contestó Taiki a Heil ignorando a Sen—, libérame de una maldita vez.

—Uffufufu... ¿Por qué tendría que hacerlo?

—No hemos venido a intervenir en los conflictos que tenga este reino, solo queremos provisiones —aclaró él—, no tienes por qué amarrarme.

—Buen intento, joven pirata —respondió Heil—, pero tus ojos me dicen lo contrario. Una intensa rabia te invade... Si te libero, me atacarías inmediatamente.

—No estoy en condiciones de entrar en batalla con nadie —dijo Taiki.

—¿POR QUÉ NO QUIERES EL VINO, IDIOTA? —gritó Sen Yaku repentinamente mientras le tiraba la copa de vino en la cara.

—Sen, ya basta —le amenazó con la mirada Heil.

—P-p-perdón, Heil-sama...

De repente, uno de los cuatro ventanales de la habitación estalló violentamente, mientras una extraña figura con una jabalina repleta de fuego en su mano derecha y una máscara de halcón en el rostro, se adentraba en el cuarto; captando la atención de todos en la sala. El agresor posó su mirada en Sen Yaku e inesperadamente le lanzó la jabalina ardiente al pecho, atravesando por completo el cuerpo del comandante mientras aquel misterioso individuo pronunciaba "Burning Javelin" (Javalina ardiente). Acto seguido, alzó su pierna derecha al aire mientras un pequeño compartimento se abría en su zapato, saliendo de él una pequeña bola que explotó provocando una enorme nube de humo que cubrió toda la habitación por completo.

Smoker Surprise —pronunció mientras aprovechaba la nula visibilidad para acercarse al perforado cuerpo de Sen Yaku y arrebatarle la llave de las esposas de kairoseki de Taiki.

—¡¿Quién diablos es!? —preguntó exaltada Melt mientras se colocaba delante de Heil para "protegerle".

Instantes después, la nube de humo se disipó y reveló la identidad del asaltante. Se trataba de un siniestro hombre con un largo traje morado, pelo rojo como el fuego y rostro tapado por una máscara, acompañado de una enorme mochila repleta de máscaras.

—¿Yo? —Preguntó Hanbai señalándose a sí mismo—. Solo soy un coleccionista de máscaras.

No hay escapatoria

—¡SEN! —exclamó Melt mirando el cuerpo agujereado de su compañero— HMMMM, ¡MALDITO ENMASCARADO! 

—¿Algún problema con las máscaras? —preguntó Hanbai girando ligeramente su cabeza.

—¡LAS ODIO! —gritó ella.

—Cálmate, Melt... —le aconsejó Heil desde detrás.

—Pero señor... —suspiró poniendo cara de psicópata—... Necesito... escuchar sus gritos...

—Qué mujer tan extraña... —suspiró Hanbai subiendo los hombros.

—¿Quién eres? —preguntó Heil sin rodeos.

—Bueno... Supongo que no soy nadie —contestó Hanbai mientras señalaba a Taiki—, pero este de aquí al lado es ahora mi compañero, y se supone que debo defenderlo.

—¿Otro de los piratas Free Soul? —Se preguntó a sí mismo Heil mientras bebía de su copa de vino—. Interesante...

Acto seguido, Hanbai intentó quitarle las esposas de kairoseki a Taiki utilizando la llave que le acababa de quitar a Sen Yaku, pero Melt lo impidió lanzando su látigo de espinas mientras pronunciaba "Muchiuchi" (Latigazo), provocando que Hanbai se alejase de la posición de Taiki para esquivar el ataque.

—Uuuuh... Qué arma tan peligrosa.

—¡SILENCIO! —Exclamó con actitud autoritaria Melt— ¡Muchiuchi!

Hanbai volvió a esquivar el ataque mientras sacaba de su mochila un par de cuchillos.

¡Muchiuchi! ¡Muchiuchi! ¡Muchiuchi!

¡Kaze no Ugoki! —exclamó Hanbai moviéndose a una increíble velocidad mientras esquivaba todos los latigazos de Melt.

Justo después, Hanbai le lanzó uno de los cuchillos a Melt, pero lo bloqueó con su látigo fácilmente, acto seguido, le disparó el otro cuchillo, y Melt lo volvió a bloquear. Hanbai se puso a correr hacia ella mientras sacaba de su mochila cuatro cuchillos y se los disparaba sin demasiada precisión.

—¡Ni siquiera tienes puntería! —Exclamó Melt riéndose— Venga, ven a por mí.

Antes de que Hanbai alcanzase la posición de Melt, esta última le volvió disparar su látigo, aunque esta vez con mucha más precisión y velocidad; Hanbai lo volvió a esquivar sin problemas, demostrando unos increíbles reflejos, y prosiguió acto seguido con su lanzamiento de cuchillos. Melt bloqueó todos los cuchillos que Hanbai lanzó con su técnica "Koto Sendan" (Escudo cortante), colocando su látigo delante suya para protegerse; sin embargo, su técnica le quitó visibilidad, lo que fue aprovechado por Hanbai, que logró alcanzar su posición mientras se agachaba y le pateaba las piernas a Melt, provocando que se precipitase contra el suelo.

Rápidamente, Hanbai sacó uno de sus cuchillos y se dispuso a atravesar a Melt y poner fin a la pelea, pero Sen Yaku se colocó inesperadamente detrás suya y con sus alas de murciélago, atrapó el cuerpo de Hanbai y comenzó a estrujarlo mientras pronunciaba Shibō Rei (Caja de muerte).

—Yakyakyakyak... Te atrapé —dijo Sen Yaku mientras acercaba su boca al cuello de Hanbai con la intención de morderlo.

Sin embargo, Hanbai logró impedir la mordida dándole un fuerte cabezazo en la cara, impidiendo su visibilidad por unos instantes que aprovechó para retroceder y recomponerse de la batalla.

—Hmmm... ¿Qué pasa, enmascarado? —Preguntó Melt— ¿Ya no quieres seguir jugando? 

—Es el momento... Diez, nueve, ocho, siete... —comenzó a contar Hanbai.

—¿Hm? —se extrañó Melt.

—Seis, cinco, cuatro...

—¿Q-qué hace? —preguntó Sen Yaku llevándose las manos a la boca.

—Tres, dos, uno.

De repente, una enorme y estruendosa explosión resonó en la planta baja del castillo, provocando un pequeño temblor en toda la estructura y causando el desconcierto de Melt y Sen Yaku, que no sabían lo que estaba ocurriendo. Hanbai aprovechó la situación y lanzó seis cuchillos que atravesaron el cuerpo de Sen Yaku y lo dejaron, debido a sus heridas anteriores, totalmente inconsciente.

Este hecho enfadó aún más a Melt, que lanzó rápidamente su látigo, alcanzando a Hanbai en la cara y rompiendo su máscara. Instantes después, Melt se acercó a Hanbai y le azotó en incontables ocasiones con su látigo espinoso mientras pronunciaba "Ibara no Oshioki" (Castigo espinoso). Hanbai reaccionó de repente a los ataques y agarró su látigo con su mano izquierda mientras saltaba y tras dar una vuelta en el aire, pateó en la cara a Melt, que salió disparada varios metros.

A pesar de esto, Melt no se detuvo y comenzó a sacudir su látigo con fuerza, provocando que cientos de espinas saliesen disparadas a la posición de Hanbai mientras pronunciaba "Ibara no Ame" (Lluvia espinosa). Hanbai no logró esquivarlas todas y fue dañado levemente. Acto seguido, lanzó de nuevo una gran cantidad de cuchillos a Melt, aunque no logró acertar en ningún disparo, y Melt, confiada, comenzó a reírse de su pésima puntería.

Sin decir ni una palabra, Hanbai adoptó una expresión seria y comenzó a extender sus dos brazos y a mover sus manos como si se tratara de un titiritero. De repente, todos los cuchillos que había lanzado comenzaron a moverse poco a poco, incluido los incrustados en el cuerpo de Sen Yaku. Melt adivinó rápidamente que Hanbai estaba controlando los cuchillos con hilos extremadamente finos e invisibles al ojo humano, y comenzó a comprender que falló sus ataques adrede para que los cuchillos se colocasen en una posición determinada; rodeando el habitáculo en torno a la zona donde se encontraba Melt.

—Estás en la posición perfecta —anunció Hanbai mientras con un brusco movimiento de manos, consiguió que todos los cuchillos fueran lanzados de forma simétricamente perfecta hacia el cuerpo de Melt, que fue atravesado brutalmente por una infinidad de afilados cuchillos—. Bloody Cactus (Cactus sangriento).

Melt cayó ensangrentada sobre el piso, mientras Hanbai comenzaba a caminar hacia la posición de Taiki, que estaba asombrado por lo que acababa de hacer.

  • [Batalla en el piso superior del castillo negro. Hanbai contra Melt y Sen Yaku. Resultado: Victoria de Hanbai].

—Maravilloso... —le felicitó Heil desde el trono mientras observaba como Hanbai le quitaba las esposas de kairoseki a Taiki— Dime, misterioso asaltante, ¿qué ha sido la explosión del piso de abajo? Por la manera en la que contabas, parece que la provocaste tú.

De repente, otra fulminante explosión resonó desde el segundo piso del castillo, provocando un terremoto aún mayor.

—...

—Hm... —suspiró sonriente Hanbai—. Dentro de poco todo el castillo se desplomará. 

—¡¿Qué!? —preguntó Taiki exaltado.

—Antes de venir hasta aquí, coloqué explosivos en todo el castillo —explicó Hanbai—, de esa manera, aunque perdamos la batalla... Nadie en este castillo quedará con vida, incluido tú.

—Ufufufuf... —comenzó a reír Heil.

—Si quieres escapar de aquí, solo tienes dos opciones —explicó mientras levantaba dos dedos de su mano derecha—. La primera, escapar por la ventana, cosa que no te recomiendo teniendo en cuenta la enorme distancia que hay desde este piso al suelo... Y dos, bajar a los pisos inferiores e intentar salir por la puerta, pero, créeme... Rodeé por completo el castillo de explosivos, así que no creo que lo logres.

—Ufufufuf... ¿Me estás intentando decir que

—No hay escapatoria —anunció Hanbai mientras una siniestra sonrisa se adueñaba de su rostro.

Calambre

Las explosiones seguían resonando en los pisos inferiores del castillo, mientras Hanbai y Taiki desafiaban con mirada intimidatoria a Heil, que a pesar de la situación, seguía esbozando una elegante sonrisa.

—¡¡¡QUÉ DIVERTIDO!!! —Exclamó Heil sentado en el trono del rey.

—¿Qué? —Preguntó Taiki perplejo.

—¡Hacía mucho tiempo que no me veía en una situación así! —Dijo—. ¿Cómo podría escapar de aquí...? Ufufuf, es un enigma apasionante, dejadme pensar un momento.

Hanbai, a quien apenas le quedaba paciencia, se lanzó apresuradamente hacia la posición de Heil, pero este desapareció repentinamente del trono y Hanbai se paró en seco adoptando una actitud nerviosa debido a la desaparición de su objetivo. Inexplicablemente, Heil se colocó a escasos centímetros de Hanbai e intentó tocar su corazón con su mano derecha. Afortunadamente, el coleccionista de máscaras logró evitarlo desplazándose levemente hacia su derecha, y provocando que la mano de Heil le tocara el hombro izquierdo.

Acto seguido, Hanbai retrocedió varios metros hacia atrás hasta colocarse al lado de Taiki de nuevo.

—¿Qué me has hecho? —Preguntó Hanbai sudando.

—Ufufuf... —comenzó a reírse Heil—. Veo que la batalla contra mis subordinados te ocasionó algo de fatiga; no era un ataque difícil de evadir.

—Hanbai, ¿qué ocurre? —Le preguntó Taiki, que no entendía nada.

—Mi brazo... —suspiró—. No puedo mover mi brazo izquierdo.

—¡¿Qué!? —Se sorprendió Taiki.

—¿Por qué te sorprendes tanto? —Le preguntó Heil a Taiki.

—Taiki, cuidado —le advirtió Hanbai.

—¿Te ayudo a entender? Soru —pronunció Heil colocándose frente a Taiki mientras su mano derecha comenzaba a desprender pequeñas chispas 

—¡ESQUIVA ESO! —le gritó Hanbai mientras se acercaba.

Paralyze —pronunció Heil mientras extendía su brazo derecho e intentaba agarrar la cara de Taiki con su mano.

Taiki giró su torso hacia atrás y logró evadir el ataque por los pelos. Acto seguido, endureció su zapato derecho e intentó golpear a Heil con él mientras pronunciaba "Kōdo, Number 2: Shoes" pero el líder de la CDC volvió a teletransportarse rápidamente para esquivar el golpe. Taiki fue incapaz de mantener el equilibró y se precipitó contra el suelo.

—¿Qué fue ese calambre que sentí cuando acercó su mano? —le preguntó Taiki a Hanbai.

—A mí no me preguntes —respondió—, pero parece que es capaz de paralizar todo lo que toque.

—Ufufuf... Más o menos —respondió Heil mientras sus dos manos comenzaban a desprender ligeras chispas—. Consumí la Biri Biri no Mi (onomatopeya que imita la sensación de un calambre), lo que me convierte en un hombre paralizante.

—¿Hombre paralizante? —preguntó Taiki.

—Hombre paralizante —confirmó Heil.

—Veamos si puedes paralizar esto —dijo Hanbai mientras le lanzaba una de sus cuchillas.

Paralyzing Space—pronunció Heil mientras de una de sus manos comenzaba a salir una estrecha onda transparente rodeada de pequeñas chispas que detuvo en seco la cuchilla de Hanbai, que cayó al suelo instantes después.

—Wow... Mola —confirmó Hanbai— Lancémosle más cosas.

De repente, Heil volvió a colocarse frente a Hanbai e intentó atravesarlo con el dedo índice de su mano izquierda mientras pronunciaba "Shigan" (Dedo pistola), pero el pirata logró esquivarlo con su técnica "Kaze no Ugoki" (Movimiento del viento), ganando velocidad y reflejos con ella.

—Eso fue predecible —le dijo a Heil mientras otra explosión resonaba desde los pisos inferiores del castillo.

—¿Cómo logra moverse tan rápido? —Preguntó Taiki.

—¿Tampoco conocéis el Rokushiki? —preguntó Heil decepcionado.

—¿Rokuqué? —Preguntó Taiki desconcertado.

—Rokuchiqui —respondió Hanbai.

—¿Chiqui? —Preguntó Taiki.

—Rokushiki —Corrigió Heil.

—¡Aaaaaah! —exclamó Hanbai—. No, no lo conozco.

—...

—¿O sí?

—Ufufuf... ¿Acaso no entendéis vuestra situación? —amenazó Heil.

Acto seguido, Ray, llevando a Ima y Kimiko en cada uno de sus brazos, apareció volando en uno de los ventanales de la habitación del rey utilizando su técnica "Wind Jump", expulsando fuertes ráfagas de aire desde las plantas de sus zapatos.

—Tenemos compañía... —anunció Heil sonriendo.

Un buen equipo

Ray, Ima y Kimiko lograron entrar por el gran ventanal al habitáculo del rey. Ray dejó a Ima y a Kimiko en el suelo y observó la escena con detenimiento. 

—Heil Habbels... —suspiró Ray.

—¿Nos conocemos? —Preguntó Heil.

—¡Hanbai, Taiki! —Saludó Ima interrumpiendo.

—¡Ima! —Exclamó Taiki.

—Ah, tú —dijo Hanbai indiferente.

—TAIKI, IDIOTA —gritó Kimiko mientras pateaba en la cara a Taiki.

—¡¿QUÉ!? 

—¡¿POR QUÉ TE DEJASTE CAPTURAR!? —Volvió a gritar Kimiko enfurecida.

—Porque... —suspiró Taiki—, yo...

—Es lento de mente —apuntó Hanbai señalando con un dedo a Taiki.

—¡¿QUE SOY QUÉ!? —Exclamó Taiki furioso.

—Lento de mente —aclaró Ima repitiendo las palabras de Hanbai.

—Ceporro —añadió Kimiko.

—Hmmm... Inútil —añadió Hanbai.

—Tío que se endurece —añadió Ima.

—¿Tío que se endurece? —Preguntó Kimiko—. Eso no es un insulto.

—Tío que se endurece mucho —modificó Ima.

—Vosotros... —suspiró enfadado Taiki— KODO, NUMB...

—¡¿QUERÉIS PARAR DE UNA VEZ!? —interrumpió con un fuerte grito Ray.

—Perdón —dijo Ima.

—Perdón —dijo Kimiko.

—Perdón —dijo Taiki.

—¿Quién es ese orangután? —Preguntó Hanbai desentonando.

—Ray Hogan —aclaró Ima—, nos atacó en el puerto cuando nos adentramos en el reino, ¿no te acuerdas?

—No.

—Orangu... —repitió Ray visiblemente molesto.

—Tán —completó Hanbai.

WIND PU...

De repente, el sonido de una fuerte explosión proveniente de los pisos inferiores del castillo interrumpió la discusión entre los piratas.

—Por cierto —recordó Kimiko—, ¿a qué vienen esas explosiones en el castillo? Por culpa de ellas tuvimos que venir hacia aquí volando.

—El idiota de Hanbai colocó explosivos en todo el edificio —respondió Taiki.

—Solo lo hice para dejar encerrado al malo—se excusó Hanbai señalando a Heil.

—Ya da igual —contestó Taiki—. Encarguémonos del tío paralizante rápido y pensemos una manera de salir de aquí.

—Buena idea —respondió Kimiko.

—Suena bien —añadió Ima.

—¿"Tío paralizante"? —Preguntó Ray.

—Al parecer comió una Fruta del Diablo con la que puede paralizar al mínimo contacto físico —informó Taiki—. Tenemos que tener cuidado.

—¿Encargarse de mí? —Preguntó Heil entre risas tras ver el estado en el que se encontraban sus adversarios.

Durante la batalla en el reino, Ray y los miembros de los Piratas Free Sou habían sufrido graves heridas físicas. El cuerpo de Ima se encontraba en una situación lamentable; había sido atravesado por la espada de Lien, y había aguantado un gran combate con él; recientemente fue cortado en su batalla contra Kobura. Kimiko había utilizado en exceso su Fruta del Diablo, y su batalla contra Mac Fast y Kobura le había dejado agotada e incapaz de mover el brazo derecho. Ray se encontraba en una situación parecida, habiendo usado en gran cantidad sus habilidades y estando exhausto por su duelo con Mac Fast. Hanbai tenía el brazo izquierdo paralizado por Heil y estaba cansado tras derrotar a Sen Yaku y a Melt. Taiki, por su parte, era el que mejor estaba; pues se había recuperado de su batalla contra Sen Yaku.

—Acabemos con esto —anunció Ima mientras comenzaba a avanzar hacia Heil y sus uñas crecían ligeramente —¡¡Kōto Neko!!

—Qué imprudente... —suspiró Heil dando un gran salto para esquivar el ataque de Ima.

Heil agarró la cabeza de Ima con su mano derecha haciendo el pino en el aire. Acto seguido, pronunció "Paralyze" (Paralizar), paralizando todo el cuerpo de Ima.

—No... Me puedo mover —dijo Ima frustrado.

—¡¿Paralizó su cuerpo entero!? —Preguntó Taiki sorprendido.

—Parece que si logra alcanzar nuestras cabezas paralizará todo el cuerpo —informó perspicaz Hanbai.

—Hm... Ese movimiento de antes... Dime, chico, ¿eres un Doru? —preguntó curioso Heil.

—...

—Vamos, sé que aún puedes hablar —dijo Heil— No te paralicé la boca aún.

—...

—Bien... Entonces contéstame otra cosa —dijo Heil señalando el pecho de Ima con el dedo índice de su mano derecha—. ¿Qué pasaría si paralizo tu corazón con mi dedo? Biri Shigan (Shigan paralizante).

—¡IMA! —Gritó Kimiko lanzándose hacia Heil e interrumpiendo su ataque hacia Ima.

—¡Cálmate Kimiko! —Exclamó Taiki.

—¡¡STORM NO HANE!! —Gritó furiosa Kimiko mientras su cuerpo comenzaba a emitir pequeñas plumas afiladas.

—¿Pretendes golpearme con plumas? —preguntó Heil sonriendo— Eso no funcionará. Soru.

Heil se apartó rápidamente de Ima, logrando esquivar el aluvión de plumas de Kimiko, que cortaron violentamente el cuerpo de Ima.

—¡LE HAS DADO A IMA! —Exclamó Taiki—. ¡¿CÓMO SE TE OCURRE LANZAR TODAS ESAS PLUMAS HACIA ÉL!?

—Calla y observa, idiota —contestó Kimiko sonriendo.

—Vaya... —suspiró Ima sonriendo también—. Ya puedo moverme.

—Hm... Así que cortando la zona afectada se elimina el paralizado —comentó sorprendido Hanbai mientras se tajaba el brazo izquierdo con uno de sus cuchillos y este volvía a recuperar su movilidad— Qué chica tan perspicaz... Se percató de la debilidad del tío paralizante con solo visualizarla en una ocasión.

—Ufufufuf... Interesante —comentó Heil algo apartado.

De repente, Ray se acercó rápidamente a la posición de Heil emanando de sus pies fuertes corrientes de aire que utilizó como propulsores.

—NO TE DISTRAIGAS —gritó mientras golpeaba brutalmente en la cara a Heil con uno de sus guantes de acero—. Taiki, es tuyo.

Heil salió disparado hacia la posición de Taiki, quien comenzó a endurecer sus guantes gracias a las habilidades de su Fruta del Diablo.

—No dejaré pasar esta oportunidad. ¡¡Kōdo, Number 4: Gloves!! —Gritó mientras golpeaba con su mano derecha violentamente en la tripa a Heil, que se precipitó contra el suelo debido a los golpes recibidos.

—¡¡¡Bien hecho!!! —Exclamó Ray.

—Hm... Sin duda alguna, hacen un buen equipo—comentó Hanbai.

—Mi mano está paralizada —dijo Taiki mirando a Hanbai con cara sospechosa.

—Y la mía —anunció Ray mirando a Hanbai con la misma cara.

—Hm... Parece que incluso si le golpeas te paralizas —informó—, que habilidad tan útil.

De repente, Hanbai lanzó dos de sus cuchillos a las manos de Ray y Taiki, cortándolas ligeramente y eliminando el paralizado.

—Ufufufufuf... —suspiró Heil mientras se levantaba del suelo y escupía sangre por la boca— Inconscientes...

Desembarco e inclusión

Antes de que Heil lograse ponerse en pie, Taiki se acercó rápidamente hacia él e intentó asestarle una patada mientras pronunciaba "Kōdo, Number 3: Kick". Sin embargo, Heil logró agarrar la pierna de Taiki, paralizándola por completo.

—Supongo que no crees que vamos a dejar que te escapes tan fácilmente —le dijo Taiki en un tono amenazante.

—¡Agáchate Taiki! —Exclamó Ima mientras sus uñas volvían a crecer ligeramente y se abalanzaba sobre Heil.

Soru—pronunció Heil desapareciendo de la escena.

—Otra vez no vas a escaparte —le advirtió Ima— ¡¡Speed no Hyō!! (Velocidad de leopardo).

Mediante su técnica, Ima incrementó su velocidad hasta asemejarse a la de un leopardo, logrando seguir la velocidad del Soru de Heil y colocándose frente a él. Rápidamente, Ima cortó ligeramente en la cara a Heil con su técnica Kōto Neko (Corte felino), haciendo retroceder al líder de la CDC.

—Maravilloso... —se sorprendió Heil—. Los Doru tenéis una habilidad maravillosa.

—Heil Habbels —le llamó Ray—, nuestra superioridad en combate ha quedado demostrada. Ríndete y márchate de este reino.

—UFUFUFUFUF —comenzó a reírse Heil ante el comentario—, mira ahí fuera, iluso. Tengo un ejército de miles de hombres a mi servicio. En el hipotético caso de que me superaseis, ellos os asesinarían a todos.

—...

—Pero, ¿sabes qué? Ufufufufu —preguntó— Eso no va a ocurrir. Estoy cansado de tanta prepotencia. Pensé que seríais capaces de entretenerme un rato hasta que mis tropas conquisten por completo las zonas que mantienen resistencia; pero no aguanto tanta necedad.

—¿Qué quieres decir exactamente? —preguntó Kimiko.

Repentinamente, Heil extendió sus brazos y cerró sus puños mientras pronunciaba suavemente y con una sonrisa en sus labios; "Paralyzing World" (Mundo paralizado). En ese momento, el aire proveniente de los ventanales del habitáculo comenzó a detenerse; el chirrido que emitía la puerta debido al movimiento del viento desapareció por completo, y las miradas de los piratas se quedaron petrificadas y vacías, al igual que sus cuerpos, incapaces de moverse e impotentes ante la mirada de superioridad de su enemigo, que les observaba con una expresión realmente demente.

—Y aquí —dijo—, acaba vuestra travesía por el mar, Piratas Free Soul.

Lentamente, Heil comenzó a acercarse a Ray, que al igual que todo en la sala, se encontraba paralizado, sin poder apartar su mirada a otro lado y sin capacidad de habla.

—Dime, aldeano, ¿me aceptas como el legitimo rey de Trezna? —preguntó irónicamente— Oh, espera, olvidaba que no puedes hablar. Tomaré tu silencio como una muestra de sumisión... Ufufufuf. Pero, espera un momento, ¿por qué no te arrodillas? Soy tu rey; los súbditos tienen que arrodillarse ante el rey, ¿no? Vamos, arrodíllate.

Ray seguía inmóvil, incapaz de mover un solo músculo, e impotente por no poder hacer nada en esa situación. Repentinamente, Heil le golpeó brutalmente en la tripa, y acto seguido le pisó en la cabeza, manteniendo su zapato sobre el cráneo de Ray, que se encontraba tirado en el suelo y en una situación lamentable.

—Bien, bien, así mejor, ufufufuf —dijo con un tono humillante—. Serías un buen súbdito si no te hubieses revelado.

Acto seguido, Heil agarró con su mano izquierda de la camiseta a Ray y lo elevó ligeramente en el aire; instantes después, colocó su dedo índice de la mano derecha en el pecho del aldeano con la intención de atravesar y paralizar su corazón; sin embargo, el sonido de llamada de un Den Den Mushi proveniente de uno de los bolsillos del abrigo de Heil, comenzó a resonar produciendo eco en todo el habitáculo.

Purupurupurupurupuru.

Heil aguantó unos segundos sin cogerlo, manteniendo su mirada asesina sobre Ray, hasta que finalmente decidió atender la llamada.

—¡¡PRESIDENTE!! ¡¡PRESIDENTE HEIL!! —Exclamó una voz proveniente del Den Den Mushi.

—¿Hm?

—¡¡MARINES!! ¡¡TRES BARCOS CARGADOS DE MARINES ACABAN DE DESEMBARCAR EN LA COSTA SUR DEL REINO!!

—¡¿QUÉ!? —Contestó Heil abandonando su marcada sonrisa por una expresión de desesperación.

—¡¡YA ESTÁN RECONQUISTANDO VARIAS ZONAS DEL SUR!!

—¡¡ESO ES IMPOSIBLE, IDIOTA!! —Exclamó Heil soltando a Ray— ¡¡Antes de asediar el reino contacté con el Vicealmirante Buratori para asegurarme la no intervención de la Marine en el conflicto!! Será que...

—...

—¿Soldado? ¡¡RESPONDE!!

—...

—Maldita sea...

El silencio volvió a inundar la sala; en el rostro de Heil se podría visualizar un notable sentimiento de temor al ver como sus planes comenzaban a fallar estrepitosamente. Sin darle más vueltas, Heil se acercó a uno de los ventanales del habitáculo y se dispuso a salir del lugar mientras las explosiones seguían resonando en el castillo, y cada vez más cerca de los pisos superiores.

—Supongo que esto es todo, Piratas Free Soul, me gustaría seguir divirtiéndome más tiempo con vosotros, pero hay otros asuntos que recurren de mi atención. No os alegréis de esto, habéis caído en vuestra propia trampa. Con vuestros cuerpos paralizados, no podréis evitar ser mutilados por las explosiones que colocó vuestro estúpido compañero —dijo mirando a Hanbai—. Vuestra aventura acaba aquí.

De repente, Heil saltó desde el gran ventanal y comenzó a caminar por el aire mientras pronunciaba Geppo.

Pájaro Marrón

Hace treinta minutos, tres buques de guerra pertenecientes a la Marine navegaban por las tranquilas aguas de West Blue con rumbo al reino de Trezna, y con el principal objetivo de detener la invasión de la CDC en el reino.

La flota de la Marine estaba dirigida por el vicealmirante Buratori (Pájaro Marrón), uno de los hombres más confiables de la organización y uno de los vicealmirantes más valorados y más importantes; así como el máximo dirigente de la cuarta división de la Marine en Grand Line (G-4). Se trataba de un hombre de gran altura, de largo pelo negro recogido con una coleta y con mechas blancas en el flequillo. Vestía un formal atuendo negro y blanco y poseía una mirada fría, acorde con su intratable personalidad. A pesar de impartir justicia en los mares, sus manos siempre se encontraban encadenadas por unos grilletes de acero sin motivo aparente, y en su hombro, generalmente se encontraba un pájaro marrón al que él llamaba "Niche".

—¡¡Vicealmirante Buratori!! —Exclamó uno de lo soldados marines en el buque central.

—Habla —contestó el vicealmirante con voz áspera.

—¡¡Visualizo el reino de Trezna en la distancia, señor!! —Exclamó el marine—, llegaremos en pocos minutos.

—Perfecto... —respondió el vicealmirante acercándose a la proa del buque.

—¡¡S-SEÑOR!!

—¿Ah?

—¿Son ciertos los rumores sobre el número de criminales que posee la CDC?

—No sabemos exactamente cuantos son en número —contestó con firmeza—, la última tropa de espionaje que mandamos al reino de Throg, donde se ubica la CDC, fue brutalmente asesinada por esos apestosos criminales, así que carecemos de información precisa.

Mientras tanto, en el interior del barco, varios recluyas y soldados charlaban sobre su misión de acabar con la invasión al reino de Trezna.

—¡Por fin capturaremos a ese maldito criminal de Heil! —Dijo un soldado—, llevamos años persiguiéndolo.

—No será tan fácil —contestó uno más experimentado—, Heil Habbels es un hombre muy peligroso, el cuartel general decidió destinar al vicealmirante Buratori a esta misión, eso confirma lo peligroso y lo precavidos que tenemos que ser con esto. No molestarían a Buratori si no se tratase de una misión de extrema precaución.

—Te equivocas —respondió otro soldado—, dicen que Buratori pidió personalmente al cuartel general ser destinado a esta misión. Al fin y al cabo gracias a él se conocen las intenciones de la CDC para dominar Trezna.

—¿Gracias a él? —Preguntó otro marine sorprendido.

—Al parecer, conoció a Heil Habbels hace siete años, cuando este se unió al Gobierno Mundial. Hace cinco, cuando Heil decidió abandonar su posición de agente del gobierno, Buratori le siguió de cerca, haciéndole pensar que era su aliado.

—¿Aliado?

—Heil le prometió que compartiría la riqueza de Trezna con él si a cambio, garantizaba la no intervención de la Marine en el conflicto.

—Ese idiota de Heil cayó en la trampa de Buratori —comentó otro soldado riéndose—, nadie se tragaría que Buratori fuese un corrupto.

—¡¡Mientras tengamos al vicealmirante de nuestro lado no hay nada que temer!!

—¡¡Exacto!! —Exclamó un soldado— Buratori incluso fue elegido como uno de los representantes de la Marine en la conferencia Ersetzen que se celebrará en los próximos días.

—¿Te refieres a la conferencia a la que acudirán los Shichibukais para re...

—Sin embargo, parece ser que hay otro motivo para esta misión —dijo otro soldado interrumpiendo el tema de la conferencia.

—¿Otro motivo?

—Hay rumores que dicen que el Mutilador de la Justicia, Hanbai, se encuentra en Trezna en estos momentos junto con esos novatos de los piratas Free Soul.

—¡¿Hanbai!? ¡¿El de los Berrysymbol36.000.000!?

(...)

Finalmente, los tres buques llegaron a la costa sur de Trezna, y rápidamente comenzaron a conquistar varias de las zonas invadidas por la CDC, reduciendo el ejército de Heil, quien acababa de recibir la llamada que le informaba de la situación actual...

Comienza el contraataque

Mientras los marines iban asediando poco a poco las zonas conquistadas por la CDC, Heil Habbels se dirigía con rapidez a la costa sur de Trezna, donde habían desembarcado los buques de la armada.

—Maldito Buratori... —se dijo a sí mismo—, ese imbécil me traicionó.


Hace cinco días, en el reino de Throg...


—Purupurupurupurupuru

—Heil —dijo Kobura pasándole el den den mushi—, tienes una llamada.


—Veamos... —dijo Heil cogiendo el den den mushi—, ¿quién es?


—Soy yo, Buratori.


—Ufufufuf... Buratori —respondió Heil sonriendo.


—¿Todo va según lo previsto? —Preguntó el vicealmirante.


—Atacaremos en cinco días —confirmó Heil—. Cuando hayamos conquistado todo Trezna, mandaré a un emisario al G-4 en Grand Line para que te entregue tus beneficios correspondientes.


—Que así sea —contestó Buratori.


Mientras Heil se dirigía a la costa sur del reino, comenzó a llamar a todos los comandantes de la CDC para que le ayudasen; exceptuando a Melt y a Sen Yaku, pero ninguno le contestaba. Heil comenzó a ponerse cada vez más nervioso, y se dio cuenta poco a poco, que lo más probable era que todos hubiesen caído a manos de los piratas Free Soul, aplastando el den den mushi que cargaba en su mano como consecuencia de su rabia.

Mientras tanto, en la planta superior del castillo negro, todo se encontraba en el más absoluto silencio. Ima, Kimiko, Taiki, Hanbai y Ray Hogan tenían los cuerpos paralizados, y eran incapaces siquiera de hablar o pestañear, o eso pensaba todo el mundo...

—¿Hola? —Preguntó Kimiko de repente.

—...

—Sé lo que estaréis pensando —dijo ella—, "¿cómo narices habrá logrado evitar la plumita ésta el ataque del tío paralizante?"

Ima, Taiki, Hanbai y Ray Hogan seguían mirando al frente sin siquiera pestañear, pero en sus mentes estaban pensando exactamente lo que dijo Kimiko.

—Y yo os diré; "estáis equivocados" —dijo contestándose a sí misma—. Solo logré evitar que negara mi capacidad de habla. Cuando le vi a punto de realizar una técnica, imaginé que se trataba de algo que nos paralizaría; así que me mordí la lengua para que al menos una parte de mi cuerpo no estuviese paralizada. Y dio resultado, de hecho.

—...

—Sé lo que estaréis pensando —volvió a decir—, "¿y cómo logrará la plumita ésta sacarnos de esta situación si solo puede hablar pero no mover el cuerpo?". ¡Y la respuesta es... 

—...

—Que no, no  puedo hacer nada.

A pesar de que se encontraban paralizados, Ima, Taiki, Hanbai y Ray Hogan adoptaron una expresión de decepción... Repentinamente, otra explosión estalló en el castillo debido a las bombas que coloco Hanbai, y en la parte alta, un murmullo humano comenzó a oírse en la otra esquina del habitáculo.

—¿QUÉ HORA ES? —Preguntó el rey Eliar, que había estado dormido durante toda la batalla, y al que el ataque de Heil no había alcanzado.

—¡¡EL REY RANCIO!! —Exclamó Kimiko sin querer.

—¡¿REY QUÉ!? —Preguntó el rey desde la distancia—. ¡¿DÓNDE ESTOY!?

—Espera... Este idiota nos puede ayudar —dijo Kimiko en voz alta—, rey rancio, ven aquí.

—¡¿Cómo te atreves a denominarme de esa manera tan ofensiva!? —Dijo Eliar acercándose.

—... Maldita sea —dijo Kimiko—. Disculpe, oh, su majestuosa y grandilocuente majestad.

—Hmmm, me gusta como suena eso —contestó Eliar mirando por  primera vez a Kimiko—, OH, ¡ERES LA CHICA TAN GUAPA QUE ACOMPAÑÓ A RAY HOGAN ESTA MAÑANA EN LA CONFERENCIA QUE TENÍA CONMIGO!

—Sí, sí, soy guapísima —dijo Kimiko llevándole la razón—, veras, te explico...

—Cásate conmigo —le propuso de repente el rey.

—Y una mierda.

—¡¿QUÉ!?

—A VER, IDIOTA —dijo perdiendo la paciencia—, ¿no ves la situación en la que te encuentras? Tu reino está siendo invadido, y su invasor nos ha dejado paralizados a mí y a mis compañeros, que estábamos combatiendo contra él para salvar TU reino.

—¡¿INVASIÓN!? —Preguntó Eliar mientras se llevaba las manos a la cabeza y comenzaba a dar vueltas— ¡¡¡RÁPIDO, PLEBEYOS, LLEVAR A VUESTRO REY A UN LUGAR SEGURO!!! ¡¡¡NO HAY TIEMPO QUE PERDER!!!

—¡¿ME QUIERES HACER CASO!? —Continuó ella—. Necesitamos tu ayuda para que nos liberes. 

—Solo si te casas conmigo —dijo el rey muy serio cambiando de actitud.

—QUE NO.

—Pues ahí te quedas paralizada —volvió a decir—, ¡¡¡DIOS MÍO, QUE ALGUIEN ME AYUDE!!! ¡¡¡ES UNA INVASIÓN!!!

—VALE —contestó Kimiko con deseos homicidas—. Ahora, ¡¡HAZME CASO!!!

—Está bien... Pero antes dime... ¡¿Me amas!? —Dijo el rey poniendo morritos.

—NO, JODER.

—¡¿CÓMO QUE NO!? ¡SI ME HAS DICHO QUE TE CASARÁS CONMIGO!

—Digo... ¡Sí! —Exclamó ella con dolor de tripa.

—Hmmhmhmhm... ¡Oneee-saaan! —Exclamó el rey poniendo morritos de nuevo.

—Ahora escúchame.

—Antes déjame besarte.

—¡DESPUÉS! —Gritó mirando asustada como el rey se acercaba poco a poco a su rostro paralizado— JODER, QUITA.

—Está bien, después —recapacitó el rey.

—Por fin... A ver —intentó concentrarse Kimiko— Solo tienes que acercarte al tipo con cara de rata que hay en mi izquierda. Dentro de esa enorme mochila con máscaras que tiene, lleva cuchillos. Bien... Solo tienes que coger uno y rajarme ligeramente el cuerpo para que me pueda quitar el parali...

—¿Rajarte? —Preguntó Eliar asustado—, que gustos más raros tienes... ¿Eres igual en la cama? ( ͡° ͜ʖ ͡°)

—ES SOLO PARA QUITARME EL PARALIZADO.

—Entiendo —dijo el rey acercándose al cuerpo paralizado de Hanbai y agarrando uno de sus cuchillos en su mochila.

—Como me robes te corto los dedos —dijo de repente Hanbai en un tono amenazante.

—¡¿QUÉ!? —Exclamó el rey.

—¡¿QUÉ!? —Exclamó Kimiko—. ¡¿Tú también te habías mordido la lengua para evitar el paralizado!? ¡¿Y lo dices ahora!?

—¿Qué? —preguntó Hanbai extrañado— Yo no dije nada.

—¿Entonces le quito el cuchillo o no se lo quito? —Preguntó el rey.

—Que sí —contestó Kimiko.

—Que no —contestó Hanbai.

—Hanbai, cállate, primer aviso —le dijo Kimiko amenazante.

—¿Si le cojo el cuchillo me cortará los dedos? 

—Sí —contestó Hanbai.

—¡QUE NO, QUE SE LO QUITES YA!

Finalmente, el rey agarró el cuchillo de Hanbai y se dispuso a cortar el cuerpo de Kimiko superficialmente para eliminar el paralizado en su cuerpo como ella misma le había pedido a cambio de "casarse con él". Después de que Kimiko quedara libre, rápidamente se puso delante de Ima, Taiki, Hanbai y Ray Hogan, y realizó su técnica "Storm no Hane" (Tormenta de plumas), liberando a los cuatro del paralizado de Heil.

Repentinamente, otra bomba resonó cerca del habitáculo donde se encontraban, y todo el castillo comenzó a desestabilizarse, amenazando con el derrumbe.

—¡SALGAMOS DE AQUÍ, RÁPIDO! —exclamó Taiki—. Esto se va a derrumbar en poco tiempo.

—Espera un momento... —dijo Kimiko mirando al rey.

—¿Ya me vas a besar, caramelito? —Preguntó Eliar colocándose en posición.

—...

Desde las afueras del castillo, los soldados de la CDC que quedaban en las cercanías comenzaron a escuchar unos gritos provenientes de dentro; "'(...) Storm no Hane, Normaux, Compliqué, Touché, Fissuré, ¡¡¡LYTTONKEN, HANE NO DRESS, HANE SHURIKEN, À BOUT PORTANT!!! (...)"

—...

—...

—lo ba a matar xd dijo —Vladimir.

—...

—... ¿Ya has terminado? —Preguntó Ray asustado y observando al malherido rey.

—Sí —confirmó Kimiko esbozando una sonrisa cálida.

—... Pues... ¿Salimos ya de aquí?

—Sí —volvió a confirmar Kimiko con la misma sonrisa inocente.

Rápidamente, Ray se acercó a uno de los ventanales del habitáculo, agarró a Ima y a Taiki en cada brazo, Kimiko se subió a su espalda y Hanbai se enroscó en su torso. Acto seguido, utilizó su técnica "Wind Jump", saliendo del castillo gracias a que de sus pies comenzaron a salir fuertes ráfagas de aire que le permitían volar, aunque con complicaciones debido al peso. Finalmente, los piratas Free Soul aterrizaron en una zona algo alejada del castillo y observaron como el castillo se derrumbaba, produciendo una enorme nube de polvo.

—Bueno... —suspiró Taiki—, ¿y ahora qué?

—Es hora del contraataque —contestó Ima con actitud enérgica.

  • Después de escapar de la muerte... ¡¿Cuál será el objetivo de los piratas!?

—...

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